Requisito 1: Tus deudas actuales deben sumar más de 6.000 euros

Las entidades financieras cobran comisiones de apertura que oscilan entre el 1% y el 2,5% del importe total. Si reúnes deudas pequeñas, estas comisiones pueden disparar el coste final. Por ejemplo, reunificar 3.000 euros te costará entre 30 y 75 euros solo en comisiones.

Además, los préstamos de reunificación suelen tener plazos más largos (hasta 10 años), lo que significa que pagas más intereses totales. Un préstamo de 3.000 euros a 5 años al 8% TIN son 364 euros de intereses. El mismo importe a 10 años son 738 euros de intereses.

La regla general es que solo merece la pena si tus deudas superan los 6.000 euros y puedes reducir el tipo de interés medio en al menos 2 puntos. Si necesitas dinero urgente para cubrir gastos inmediatos, quizás sea mejor evaluar otras opciones primero.

Requisito 2: Tu nueva cuota no puede superar el 35% de tus ingresos netos

Los bancos evalúan tu capacidad de pago, pero tú también debes hacerlo. Si tu nueva cuota mensual supera el 35% de tus ingresos netos, estarás en una situación de riesgo financiero alto. Con unos ingresos de 1.500 euros netos, tu cuota máxima debería ser de 525 euros.

Ten en cuenta que la reunificación alarga los plazos, lo que reduce la cuota mensual pero aumenta el coste total. Es tentador aceptar una cuota baja, pero debes calcular cuánto pagarás en total. Un préstamo de 15.000 euros al 7% TIN son 1.575 euros de intereses a 5 años, pero 3.234 euros a 10 años.

Si actualmente estás pagando varias cuotas que suman 800 euros y tus ingresos son 1.500 euros (53% de tu sueldo), la reunificación puede darte aire bajando a 400 euros mensuales. Pero siempre comprueba el coste total antes de firmar.

Requisito 3: Debes tener un historial crediticio limpio los últimos 12 meses

Las mejores condiciones de reunificación (tipos entre 6% y 9% TIN) están reservadas para perfiles de bajo riesgo. Si has tenido impagos recientes, retrasos o estás en ficheros de morosos, te ofrecerán tipos de hasta el 15% TIN, que pueden hacer que la operación no merezca la pena.

Antes de solicitar la reunificación, consulta tu informe en ASNEF y otros ficheros. Si tienes deudas pendientes menores de 50 euros, págalas inmediatamente. Si son mayores, negocia un plan de pagos antes de solicitar la reunificación.

Las entidades también valoran la estabilidad laboral. Si llevas menos de 6 meses en tu trabajo actual o tienes un contrato temporal, es probable que te pongan condiciones más duras. En estos casos, puede ser mejor esperar a consolidar tu situación laboral.

Cuándo sí merece la pena reunificar (y cuándo buscar alternativas)

La reunificación es rentable cuando reduces tu tipo de interés medio en al menos 2 puntos y no alargas excesivamente el plazo. Por ejemplo, si tienes tres préstamos al 12%, 15% y 10% TIN (media del 12,3%) y consigues reunificar al 8% TIN, ahorrarás dinero incluso alargando ligeramente el plazo.

También merece la pena si tienes problemas de liquidez mensual y necesitas reducir urgentemente tus cuotas para llegar a fin de mes. En este caso, el ahorro en intereses pasa a segundo plano frente a la necesidad de equilibrar tu presupuesto mensual.

Si no cumples los tres requisitos, considera alternativas como negociar directamente con tus acreedores actuales para alargar plazos, buscar ayudas del gobierno para situaciones específicas, o incluso solicitar importes pequeños para emergencias puntuales antes de tomar una decisión tan importante.