Las criptomonedas: la trampa fiscal que más multas genera

Hacienda lleva años intensificando los controles sobre criptomonedas mal declaradas y las sanciones son cada vez más frecuentes. El error más común: pensar que solo hay que declarar si has ganado más de 1.000 euros. Falso. Cualquier venta de criptomonedas, aunque sea por 50 euros, debe aparecer en tu declaración.

Si Hacienda detecta ganancias por criptomonedas sin declarar, tendrás que pagar la cuota con intereses de demora (el 4,0625% anual en 2026) y, si aprecia culpa, una sanción que se calcula sobre la cuota dejada de ingresar: del 50% al 150%, según la gravedad, conforme a la Ley General Tributaria.

Para evitarlo, guarda todos los registros de compra y venta de tus plataformas. Los proveedores de servicios de criptomonedas que operan en España informan a Hacienda de saldos y operaciones de sus clientes, y el intercambio de información entre países de la UE se está ampliando.

Préstamos entre familiares: el segundo error más caro

Prestar dinero a tu hijo para la entrada del piso o recibir varios miles de euros de tus padres puede convertirse en un problema fiscal si no lo documentas bien. Hacienda considera estos movimientos como donaciones si no hay un contrato de préstamo formal.

Si Hacienda considera que hubo una donación encubierta, podrá liquidar el Impuesto sobre Donaciones con intereses y, en su caso, una sanción sobre la cuota no ingresada, no sobre la cantidad prestada. Es un riesgo que no vale la pena asumir.

La solución es sencilla: redacta un contrato de préstamo con fecha, cantidad, plazos de devolución y firma de ambas partes, preséntalo ante la oficina de tu comunidad autónoma (está exento del impuesto, pero conviene declararlo) y conserva los justificantes de las devoluciones. Y si realmente necesitas préstamos con ASNEF por una situación económica complicada, existen alternativas legales.

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Rentas de alquiler en plataformas digitales: el error silencioso

Las plataformas de alquiler turístico han facilitado que muchas personas alquilen habitaciones o pisos completos. Pero esos ingresos deben declararse: las plataformas y los intermediarios están obligados a informar a Hacienda de las operaciones.

Si has ganado aunque sea 200 euros alquilando tu piso en agosto, debe aparecer en tu declaración. La multa por ocultación de rentas de alquiler puede ser considerable, dependiendo del importe no declarado.

Además, revisa los gastos deducibles: reparaciones, suministros y seguros del periodo alquilado, y una amortización del 3% anual sobre el mayor entre el coste de adquisición y el valor catastral, excluido el valor del suelo. Guarda todas las facturas con tu nombre y NIF.

Cómo corregir errores antes de que te pillen

Si te has dado cuenta de que cometiste alguno de estos errores en años anteriores, puedes corregirlo con una declaración complementaria mientras no haya prescrito (cuatro años). Si lo haces antes de que Hacienda te requiera, no hay sanción: solo un recargo del 1% más un 1% por cada mes completo de retraso, que pasa a ser del 15% más intereses a partir de los doce meses.

El plazo para presentar la declaración de la renta termina el 30 de junio, como en las últimas campañas. Aprovecha para revisar bien todos tus movimientos financieros del año anterior.

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Corrección (2 de octubre de 2026): se han corregido el tipo de interés de demora (4,0625%, no 4,37%), la base de las sanciones (la cuota, no la cantidad prestada o ingresada), el cálculo de la amortización de un inmueble alquilado y el efecto de regularizar por tu cuenta (recargo sin sanción). También se ha retirado que el plazo de la campaña se hubiera ampliado por ser año electoral.