Cómo funciona
Te aprueban sin verificar nada. Contactan por WhatsApp, redes sociales o email ofreciendo un préstamo de miles de euros que te conceden al instante, sin revisar tu documentación ni tu solvencia. Una financiera real siempre está obligada a comprobar tu capacidad de pago.
Piden un pago previo. Antes de "liberar" el dinero, te reclaman una supuesta tasa administrativa, un seguro reembolsable, unos gastos de gestión o una comisión de apertura que debes abonar por Bizum o transferencia.
Desaparecen o piden más. Una vez pagas, el préstamo nunca llega. Si reclamas, te piden otro pago para "desbloquear" la operación. El préstamo nunca existió.
Señales que lo delatan
Cobran antes de darte el dinero. Es la señal definitiva. Las comisiones legales se descuentan del importe que te entregan; nunca se pagan por adelantado.
Garantizan la aprobación. "Préstamo garantizado sin verificación" es imposible: toda entidad legal debe evaluar tu solvencia por exigencia regulatoria.
Usan correos gratuitos y no tienen registro. Escriben desde direcciones de Gmail o Hotmail, no tienen sede física ni figuran en el registro del Banco de España.
Te presionan con el tiempo. "Últimas horas", "hay muchas solicitudes", "lo tienes que hacer hoy". La prisa es su herramienta.
Cómo protegerte
Verifica la entidad en el Banco de España. Consulta el registro público en app.bde.es/ren. Si la financiera no aparece como Establecimiento Financiero de Crédito o Entidad de Crédito, no está autorizada para prestar dinero.
Solicita solo a través de entidades verificadas, como las que recogemos en nuestro directorio de financieras, todas con sus condiciones comprobadas.
Si ya has pagado, denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, avisa a tu banco para intentar bloquear la transferencia y reporta el caso a INCIBE en el 017. Y no envíes más dinero para "recuperar" lo anterior: es la segunda trampa. Puedes consultar todas las estafas activas y comprobar un mensaje sospechoso en nuestro verificador.