Los gastos fijos que pagas aunque no uses el coche

El seguro es obligatorio y su precio depende de la cobertura, el conductor y el vehículo. El impuesto de circulación lo cobra tu ayuntamiento: la Ley de Haciendas Locales fija unas cuotas mínimas según la potencia fiscal que cada municipio puede incrementar hasta el doble. Y la ITV, cuya tarifa varía por comunidad y estación, es cada dos años para los turismos de entre 4 y 10 años, y anual a partir de los 10.

La depreciación es el gasto invisible más grande, sobre todo en los primeros años de un coche nuevo. Para estimarla, compara lo que pagaste con el precio actual de modelos similares en el mercado de segunda mano.

Si financiaste la compra, suma los intereses del préstamo. Por ejemplo, 15.000 € a 7 años al 7% TAE suponen una cuota de unos 225 € al mes y unos 3.885 € de intereses en total (cálculo propio con cuota constante). Para situaciones urgentes existen préstamos rápidos, pero son caros para financiar reparaciones grandes.

Combustible y mantenimiento: los gastos que sí controlas

Para calcular el combustible, multiplica los kilómetros que haces al año por el consumo de tu coche y por el precio del litro. Consulta los precios de las estaciones de tu zona en el Geoportal de gasolineras del Ministerio para la Transición Ecológica: la diferencia entre gasolineras cercanas puede ser notable.

El mantenimiento programado incluye cambios de aceite y filtros, neumáticos y frenos cada cierto tiempo y, en algunos diésel, el filtro de partículas. Consulta el plan de mantenimiento de tu modelo y pide presupuesto en varios talleres.

Las reparaciones imprevistas son las que más duelen al bolsillo: una avería grave puede suponer un gasto importante. Si no tienes ahorros suficientes, podrías necesitar préstamos para emergencias; compara su coste antes de firmar.

Trucos que funcionan para ahorrar

Compara el seguro cada año: a menudo otra compañía ofrece la misma cobertura por menos. Usa comparadores y negocia con tu aseguradora actual enseñándole las ofertas de la competencia.

Compara precios de neumáticos, incluido comprarlos online y montarlos en un taller independiente, y fíjate en la etiqueta europea (eficiencia, adherencia en mojado y ruido) para comparar calidad.

Tras la garantía, pide presupuesto para las revisiones en talleres independientes además del concesionario: la diferencia de precio puede ser importante.

Para gastos de mantenimiento planificados o reparaciones urgentes que superen tu capacidad de pago inmediato, considera usar calculadora de cuotas para evaluar si te conviene financiar la reparación.

Corrección (2 de octubre de 2026): la versión anterior atribuía al RACE un coste medio de 4.200 € anuales por coche y daba importes de seguro, depreciación, combustible, mantenimiento y ahorro sin fuente verificable; además, el ejemplo de intereses de un préstamo de 15.000 € a 7 años al 7% estaba mal calculado (eran unos 3.885 €, no 2.646 €). Se han retirado las cifras sin respaldo y se ha corregido el cálculo.