El dato: uno de cada cinco financia el verano

El 20% de los españoles pagará sus vacaciones con crédito este verano, ya sea con un préstamo personal o aplazando el gasto en la tarjeta, según un estudio de la Universidad Internacional de Valencia (VIU). El informe apunta además a dos perfiles como los más expuestos: los menores de 35 años y las familias con ingresos fluctuantes, para quienes el desfase entre el gasto del viaje y la vuelta a la rutina resulta más difícil de absorber.

La tendencia encaja con el aumento del presupuesto vacacional. El Observatorio Cetelem calcula que este verano el 74% de los españoles viajará, con un gasto medio de 1.739 euros, mientras que la VIU sitúa el presupuesto por persona entre 1.200 y 1.400 euros. Cifras que, para muchos hogares, no caben en la nómina de un solo mes.

La financiación ya no es un recurso de última hora, sino parte del propio proceso de compra: según el Observatorio Cetelem, el 37% de los viajeros considera imprescindible que la agencia o la plataforma le ofrezca la opción de pagar a plazos a la hora de reservar. El "compra ahora, paga después" ha llegado de lleno a las vacaciones.

Cuánto cuesta financiar un viaje: el aviso de la OCU

La clave no es solo si se financia, sino cómo. La OCU analizó cuánto cuesta pagar a plazos un viaje de 2.000 euros a un año y las diferencias son enormes: desde 45 euros de intereses con la tarjeta más barata (la Visa Dual de Kutxabank, con una TAE del 4,29%) hasta 241 euros con la más cara (WiZink, 23,85%). Cinco veces más por el mismo viaje.

Por vías de financiación, los préstamos personales suelen ganar en importes altos: la OCU sitúa el más barato en el préstamo online de BBVA, con una TAE del 5,75% para clientes con nómina domiciliada y del 6,80% sin ella. La financiación de las agencias sale bastante más cara: Halcón Viajes ronda los 160 euros de intereses para ese viaje de 2.000 euros, y Carrefour Viajes unos 200.

La conclusión práctica es sencilla: antes de aceptar el "págalo cómodamente a plazos" que ofrece la agencia, conviene comparar. Una misma cantidad al mismo plazo puede costar 45 o 240 euros según dónde firmes. Nuestra herramienta detector de TAE real permite calcular el coste efectivo de cualquier oferta de financiación en segundos.

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La trampa que la OCU pide evitar: el crédito rápido

Hay una línea que la propia OCU marca con claridad: para las vacaciones, nunca un préstamo rápido. En importes pequeños, la TAE de estos productos puede superar el 300%, un coste que no guarda ninguna proporción con la utilidad de financiar un viaje.

Y aquí está el fondo del asunto. A diferencia de una avería del coche o una factura médica, unas vacaciones son un gasto planificable y prescindible, no una urgencia. Financiar un capricho a un interés de tres dígitos es, probablemente, la peor combinación posible entre lo que se compra y lo que se paga por ello.

Esto no significa que financiar sea siempre un error: repartir en unos meses un viaje que sí encaja en el presupuesto anual, y hacerlo con una TAE baja, puede ser razonable. La diferencia está en el precio del crédito y en si el viaje cabía o no en tus cuentas. Si decides financiar, merece la pena comparar las opciones de financiación y quedarte con la más barata.

El verano a plazos y la resaca de septiembre

El economista Ernesto Campos, profesor de la VIU, señala cuál es el verdadero riesgo: la tensión no llega en agosto, sino en septiembre, cuando la primera cuota del viaje coincide con la vuelta al cole, la reactivación de gastos y el fin del respiro estival. Es el mes en el que el "verano a plazos" pasa factura.

La receta para evitarlo es aburrida pero eficaz: presupuestar con margen, mirar la temporada baja, planear el gasto con un presupuesto de viaje realista y, sobre todo, no tocar el fondo de emergencia para pagar el hotel: ese colchón es para lo imprevisto, no para lo previsible.

La foto de conjunto es la de un país que viaja más y ahorra menos para hacerlo. Financiar no es malo en sí; financiar caro y sin plan, sí. Antes de firmar el "paga después", la pregunta útil no es cuánto es la cuota, sino cuánto vas a devolver en total y en qué mes te va a doler.