Qué ha cambiado en 2026 y por qué te importa aunque no tengas deudas

La nueva regulación europea de servicios financieros, que España ha ido trasponiendo durante 2025 y 2026, refuerza algo que sobre el papel ya existía pero que en la práctica se ignoraba con demasiada frecuencia: el derecho del consumidor a recibir información clara, a no ser penalizado por cancelar anticipadamente ciertos productos y a conocer exactamente cuánto le cuesta lo que contrata. Esto aplica a préstamos, tarjetas de crédito, seguros vinculados y productos de inversión básicos.

Uno de los cambios más concretos tiene que ver con la transparencia en los costes. Las entidades están obligadas a desglosarte el coste real de cualquier producto financiero antes de que lo firmes, sin letra pequeña que condicione lo que entiendes en la primera lectura. La TAE debe aparecer de forma visible y comparable, no escondida tras el TIN o un porcentaje mensual que parece pequeño pero se multiplica con el tiempo. Si no te lo dieron así, tienes base para reclamar.

Otro cambio relevante afecta a los sistemas automáticos de decisión crediticia. Con la entrada en vigor del AI Act europeo, los algoritmos que deciden si te aprueban o deniegan un préstamo deben ser explicables. Es decir, si te dicen que no, tienes derecho a saber por qué, al menos de forma general. Puedes leer más sobre cómo esto afecta a los sistemas de scoring en nuestro análisis sobre el AI Act y el scoring crediticio en España.

Comisiones que no deberías estar pagando (y cómo reclamarlas)

Una de las áreas donde más dinero pierde el consumidor medio es en comisiones que, o bien son ilegales directamente, o bien nunca fueron aceptadas de forma informada. Las comisiones de mantenimiento de cuenta, por ejemplo, solo son válidas si aparecían en el contrato original o en una modificación de la que fuiste informado por escrito con antelación suficiente. Si simplemente empezaron a cargarte sin previo aviso, puedes reclamarlas.

Lo mismo ocurre con las comisiones por descubierto o por reclamación de posición deudora. El Banco de España lleva años señalando que muchas de estas comisiones se aplican de forma desproporcionada o sin causa real. El proceso para reclamarlas no es especialmente complicado: primero, una reclamación formal por escrito al servicio de atención al cliente de tu entidad; si no obtienes respuesta en dos meses o la respuesta no te satisface, puedes acudir al Servicio de Reclamaciones del Banco de España. No necesitas abogado para esto. Una noticia reciente explica con detalle cómo hacerlo paso a paso: tu banco te ha cobrado comisiones ilegales y tienes derecho a recuperar ese dinero.

Si en algún momento apareciste en un fichero de morosos por una deuda que ya estaba en disputa o que no era tuya, también tienes derechos claros. La inclusión en ficheros de morosidad tiene requisitos legales precisos: la deuda debe ser cierta, vencida, exigible y no disputada. Si cualquiera de esos requisitos falla, puedes exigir la cancelación de tu dato, y la entidad tiene la obligación de tramitarlo. No es opcional para ellos.

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Lo que pasa cuando el gasto llega sin avisar: itv, averías y el derecho a no entrar en pánico

Junio y julio concentran un pico habitual de gastos imprevistos relacionados con el coche: la ITV, el cambio de neumáticos antes del verano, averías que el calor acelera. Muchos hogares llegan a esta época con el presupuesto ya tensado y sin un colchón preparado. La buena noticia es que existen opciones reales para cubrir ese tipo de gasto puntual sin comprometer el resto del mes, siempre que se usen con criterio.

Si el importe es pequeño, los microcréditos online pueden ser una solución rápida y transparente, especialmente si es la primera vez que los usas y accedes a las ofertas de primer préstamo sin intereses. Lo importante es comparar bien antes de firmar: mira siempre la TAE, no el importe de la cuota mensual, porque es el único indicador que te permite comparar productos diferentes en igualdad de condiciones. Puedes usar un simulador TAE para ver exactamente cuánto pagarás en total.

Si la situación es más comprometida y el gasto supera lo que un microcrédito puede cubrir de forma razonable, vale la pena pararse a evaluar si hay alguna ayuda pública disponible para tu situación antes de tomar deuda. No todo el mundo las conoce, pero existen prestaciones y subvenciones que pueden aliviar la presión sin que tengas que devolver nada. Un vistazo rápido a las opciones disponibles puede ahorrarte varios meses de cuotas.

Tres derechos concretos que puedes ejercer esta semana sin moverse del sofá

Primero: tienes derecho a una copia gratuita de tu historial crediticio. Puedes solicitarla directamente a ASNEF, Equifax o cualquier fichero en el que estés incluido, sin coste y de forma telemática. Si encuentras algún dato incorrecto o una deuda que no reconoces, tienes derecho a impugnarla. Saber qué información hay sobre ti es el primer paso antes de solicitar cualquier tipo de financiación. Si quieres entender mejor qué implica estar en ese registro, el artículo sobre cómo salir de ASNEF explica el proceso con detalle.

Segundo: si tienes contratado algún seguro vinculado a un préstamo o hipoteca, tienes derecho a cambiarlo por uno equivalente de otra compañía. Muchos consumidores siguen pagando el seguro de la entidad prestamista sin saber que están pagando de más, porque la vinculación les da bonificación en el tipo de interés, pero el coste neto del seguro alternativo puede ser inferior. Hacer ese cálculo con un simulador o con un comparador independiente puede suponer un ahorro real cada año.

Tercero: si recibes una oferta de préstamo por canales no oficiales, ya sea por WhatsApp, por una app desconocida o por un correo que no esperabas, tienes derecho a verificar que esa entidad está registrada antes de dar ningún dato. El Banco de España publica en su web el registro oficial de entidades autorizadas. Antes de facilitar tu DNI o número de cuenta a nadie, compruébalo. Las estafas financieras online han crecido de forma importante en los últimos meses, y muchas operan con apariencia completamente profesional. Si quieres saber cómo identificarlas, revisa nuestra sección de alertas de estafas financieras y este reportaje reciente sobre apps de préstamos fraudulentas que parecen reales.